Tu mejor amiga

Actualizado: abr 27


Desde la infancia andamos en búsqueda de nuestra mejor amiga, aquella con la que reímos, lloramos, jugamos, hablamos de lo bueno, de lo malo... a la que creemos que le contamos todo y en la que creemos que nos cuenta todo.


A medida que vamos creciendo muchas de nosotras las vamos cambiando, incluso si aún hablamos con las anteriores, nunca es lo mismo que con la nueva “mejor amiga”, con el tiempo te vas alejando de aquellas que no piensan igual que tú o de las que te mintieron o fallaron alguna vez, juzgando, esperando siempre algo más, pensando en que uno no haría tal o cual cosa que ella nos hizo, en resumen: nos pasamos la vida buscando a esa mejor amiga, sin darnos cuenta de que esa mejor amiga eres tú misma... eso lo sé ahora.


Para que entiendas mejor te cuento un poco mi historia: cuando niña me tuve que mudar infinidad de veces de ciudad, de casa, de escuela, de turnos en la universidad, incluso de trabajo, es por ello que en mi vida ya perdí la cuenta de a cuantas “mejores amigas” he tenido. En cada lugar en el que he estado me encuentro con una, aquella a la que le he contado mis más íntimos secretos o al menos los que yo pensaba que eran los correctos para contarle.


Algunas de ellas ya no están en mi vida, se alejaron o me alejé porque pensamos que era lo correcto o simplemente porque la vida nos fue llevando por diferentes caminos, por ejemplo: una pareja, nueva familia o simplemente un trabajo que absorbió de pronto el tiempo.


Otras siguen estando ahí pero ya no es lo mismo, no porque no les tenga la confianza para contarle mis cosas, sino porque simplemente estamos lejos o demasiado ocupadas y el cuento se haría muy largo de contar cuando no hablas seguido y al pasarnos la vida ocupadas en nuestro mundo no queda tiempo para compartir tanto.


Actualmente tengo un par de esas buenas amigas de la infancia con las cuales hablo muy seguido y quienes saben lo que yo llamo TODO de mi y por las muchas cosas que he pasado, sin embargo, insisto: no siempre se cuenta todo, todito todo, cierto?


Y para no perder la costumbre, ya siendo adulta, continuando la búsqueda con el mismo resultado una y otra vez, llegué a pensar que era más difícil de encontrar amigas que realmente estuvieran ahí para mi tanto como yo estaría para ellas, sin embargo, en este corto pero amplio camino de aprendizaje emocional que he tenido, me di cuenta que eso no es del todo cierto, me he encontrado con mujeres maravillosas que al igual que yo me han ofrecido su amor y amistad incondicional, ellas saben muy bien quienes son y cuánto las quiero y les agradezco por estar en un pedazo de mi vida. Pero ese no es el punto que me trae a escribirte esto.


Realmente a lo que quiero llegar, es que en mi vida, siempre he tenido una mejor amiga y nunca me había dado cuenta de eso, de hecho tú también la has tenido siempre ¿ya lo sabías?


Mi mejor amiga soy yo, tú mejor amiga eres tú.

Si, tú y sólo tú conoces tu historia con todos sus detalles, a quien no puedes disfrazarle los cuentos, la que sabe tú realidad, todas tus emociones, sentimientos, lo que piensas, lo que no, TODO.


Entonces, una vez entiendes eso y lo reflexionas internamente, te darás cuenta de que no puedes fallarte nunca, pues, ¿Qué harías si tú mejor amiga te traiciona? ¿Qué tal si ella te miente? O simplemente ella incumple una promesa... ¿Seguiría siendo tu amiga?


Entonces, ¿qué debes hacer para tener una buena relación con tu mejor amiga? Es tan simple como: Si te prometes algo a ti misma cúmplelo siempre, si te propones hacer algo por ti, hazlo, cuida tu cuerpo y tu mente por ti, sin excusas, recuerda que no hay forma de mentirte a ti misma.

Cada acción y pensamiento depende de ti, quiérete y respétate tal cual eres, créeme es la única manera de vivir esta vida, con amor propio.





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